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Historia de Cuba

La historia escrita de Cuba se inició con la llegada de Colón en 1492 y la subsecuente invasión por los españoles. Los grupos indígenas fueron rápidamente desplazados a consecuencia de las enfermedades o por el choque de la conquista, dejando lugar a la cultura, instituciones, religión e idioma de los españoles.

Dominio colonial

La historia escrita de Cuba se inició con la llegada de Cristobal Colón en 1492 y la subsecuente invasión de la isla por los españoles. Los grupos aborígenes –Guanahatabey, Ciboney y Taíno- que habitaban la isla fueron rápidamente eliminados o muerieron a consecuencia de las enfermedades traídas por los españoles o por el choque de la conquista. De esta manera, el impacto de los grupos indígenas en la subsecuente sociedad cubana fue limitado, y la cultura, instituciones, religión e idioma de los españoles prevalecieron. La sociedad colonial se desarrollo lentamente después que España colonizó la isla durante los Siglos XVI y XVII. El pastoreo y la agricultura sirvieron como base de la economía de la isla. Durante los 3 primeros siglos después de la conquista, la isla fue un descuidado punto de atraque para la flota española, que realizaba el viaje al nuevo mundo y regresaba a España cargada de las riquezas minerales saqueadas de la América Continental.

Despertar del Siglo XIX

Cuba despertó dramaticamente durante el siglo XIX. El crecimiento de los Estados Unidos como nación independiente, el colapso de Haití como una colonia productora de azúcar, las políticas protectoras de España y el ingenio de los hombres de negocios cubanos convergieron para producir una revolución del azúcar en la isla. En pocos años, Cuba se transformó de una isla adormecida y poco importante al mayor productor de azúcar del mundo. Los esclavos llegaban en números cada vez mayores; grandes fincas exprimían a las mas chicas; el azúcar suplantaba al tabaco, agricultura y ganadería como la principal ocupación; la prosperidad reemplazaba a la pobreza; y la atención de España reemplazó a la negligencia. Estos factores, especialmente los últimos 2, atrasaron el movimiento hacia la independencia en la primera parte del Siglo XIX. Mientras la mayoría de América Latina se separaba de España, Cuba se mantenía Leal.

Independencia Cubana y hegemonía estadounidense

Hacia finales del Siglo XIX, la lealtad cubana hacia España empezó a fisurarse como resultado de la rivalidad entre criollos y españoles por el gobierno de la isla, mayores impuestos y despotismo español, y el crecimiento del nacionalismo cubano. Estos sucesos se combinaron para producir una sangrienta y prolongada guerra, la “Guerra de los diez años” contra España (1868 – 1878), pero no tuvo éxito en lograr la independencia de Cuba. Al comenzar la segunda guerra de independencia (1865 - 1898), el líder independentista cubano José Martí fue asesinado. Las tensiones entre los Estados Unidos y España se acrecentaban debido a la preocupación de los norteamericanos sobre sus intereses económicos en la isla y sus intereses estratégicos en el futuro Canal de Panamá. Los Estados Unidos entraron en la Guerra en 1898 luego de que una alarmista prensa amarillista informara sobre el hundimiento del buque USS Maine en el Puerto de la Habana como resultado de una explosión de origen desconocido. En diciembre de 1898, con el tratado de París, los Estados Unidos emergieron como la potencia vencedora de la Guerra Hispano – Estadounidense, asegurando la expulsión de los españoles de la isla y el tutelage sobre los asuntos cubanos.
 
El 20 de mayo de 1902, tras casi 5 años de ocupación military estadounidense, Cuba se lanzó en la construcción de su nación con menos problemas que la mayoría de países latinoamericanos. La prosperidad aumentó durante los primeros años. El militarism parecía restringido y las tensiones sociales eran superficiales. Sin embargo, la corrupción, violencia e irresponsabilidad política aumentaron. Los Estados Unidos intervinieron nuevamente militarmente en 1906 a 1909, 1917 y 1921 al invocar la enmienda Platt, que les daba el derecho de intervenir en los asuntos internos cubanos y de arrendar un área para una base naval en Cuba. El involucramiento económico norteamericano también debilitó el crecimiento de Cuba como nación e hizo que la isla fuera más dependiente de su vecino del norte.

Autoritarismo, 1901 – 1930s

La década de 1930 vio un intento importante de revolución en cuba, causada por la cruel dictadura de Gerardo Machado y Morales (presidente de 1925 a 1933), las dificultades económicas de la depresión económica mundial, y el creciente control de la economía por parte de los epañoles y norteamericanos. Un grupo de estudiantes e intelectuales cubanos buscó reformas radicales y una transformación profunda de la sociedad cubana. Tras varias pequeñas revueltas armadas, Machado fue obligado a dimitir y abandonar el país el 12 de agosto de 1933.
 
El Sargento Fulgencio Batista y Zaldívar, descontento con la propuesta de la reducción de paga y de las promociones en los cuadros militares, se unió a los estudiantes el 4 de septiembre y derrocó al régimen de Carlos Manuel de Céspedes, que era respaldado por los Estados Unidos.
 
Al permitir que la milicia fuera parte del gobierno y que Batista emergiera como el auto-proclamado jefe de las fuerzas armadas, la Revuelta del Sargento marcó un punto de inflexión en la historia cubana. El 14 de enero de 1934, Batista también puso fin a la corta presidencia provisional de Ramón Grau San Martín (presidente de 1933 a 1934) al obligarlo a dimitir. Aunque los reformistas alcanzaron el poder 5 meses después y se suponía que la expulsión de Machado marcaría el inicio de una era de reformas, su revolución falló. Batista (presidente de 1940 a 1944; dictador de 1952 a 1959) surgieron como los arbitradores de la política cubana, primero a través del poder de facto, y luego con la elección de Batista como presidente en 1940.
 
El fin de la primera era Batista durante la Segunda Guerra Mundia fue seguido por una era de gobierno democrático, respeto por los derechos humanos, y una acelerada prosperidad bajo los herederos de la revolución de 1933: Grau San Martín (presidente de 1944 a 1948) y Carlos Prío Socarrás (presidente de 1948 a 1952). Sin embargo, la violencia política y la corrupción aumentaron. Muchos que las administraciones del Partido Revolucionario Cubano (PRC), más conocido como Partido Auténtico, no habían estado a la altura de los ideales de la revolución, mientras que otros aún apoyaban a los Auténticos y esperaban encontrar un liderazgo que corrigiera los errores del pasado. Algunos pocos conspiraron para tomar el poder por la fuerza.

La asención de Fidel Castro

El 10 de marzo de 1952, Fulgencio Batista da un golpe de estado que tiene un efecto produndo en la sociedad cubana, llevándola a dudar de su habilidad de gobernarse a si misma. También da inicio a una brutal dictadura de derecha que resulta en la polarización de la sociedad, guerra civil, el derrocamiento de Batista y la destrucción del ejército y muchas otras instituciones cubanas.
 
Fidel Castro Ruz, un carismático revolucionario anti Estados Unidos, toma el poder el 1 de enero de 1959, después de su exitosa revuelta contra el gobierno pro-americano de Batista. El 16 de abril de 1961, el nuevo gobierno convierte oficialmente a Cuba a un sistema comunista unipartidista, e inicia oficialmente con las expropiaciones de propiedades e inversiones estadounidenses, lo que deteriora rápidamente las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.
 
Los Estados Unidos imponen un embargo a Cuba el 19 de octubre de 1960, y rompen sus relaciones diplomáticas con la isla el 3 de enero de 1961, en respuesta a las expropiaciones sin compensación y otros eventos considerados provocaciones por los norteamericanos.
 
La CIA prepara una invasión a Cuba por parte de exiliados cubanos, pero falla estrepitosamente en su intento durante la infame “Invasión de Bahía de Cochinos”, lo que permite a Castro destruir a todas las fuerzas desestabilizadoras en Cuba y salir fortalecido al aprovechar el impulso propagandístico de haber derrotado a los Yankees.

La Guerra Fría

Las tensiones entre los gobiernos cubano y estadounidense llegaron a sup unto máximo durante la Crisis de los Misiles en octubre de 1962, luego de que los Estados Unidos acusara a Cuba de tener misiles soviéticos en la isla. Luego de la imposición de un bloqueo naval por la marina norteamericana, la Unión Soviética y los Estados Unidos llegan a un acuerdo por medio del cual se resuelve la crisis internacional más seria desde la Segunda Guerra Mundial, y en el cual la los Estados Unidos desisten de cualquier invasión a Cuba, quien cuenta con la protección de la Unión Soviética.
 
La Alianza de Cuba con los soviéticos proveyó un paraguas protector que permitió al líder cubano Fidel Castro propulsarse en la escena internacional. El apoyo cubano a las guerrillas anti estadounidenses en América Latina y otras partes del mundo en desarrollo, la intervención militar de las fuerzas cubanas en Africa, y la entrega de grandes cantidades de armamentos soviéticos a Cuba hicieron de Castro un importante contendiente internacional. El rol de Cuba al llevar al poder a un régimen marxista en Angola en 1975 y en su apoyo a los sandinistas en Nicaragua para derrocar a Anastasio Somoza en 1979, son quizás los logros más importantes de Castro en política internacional.

La Guerra fría continua entre Cuba y Estados Unidos

El colapso de la Unión soviética a principios de los 1990s tuvo un profundo efecto en Cuba. Los subsidios económicos soviéticos a Cuba finalizaron el 1 de enero de 1991. Sin el apoyo soviético, Cuba cayó en una fuerte crisis económica. El Producto Interno Bruto se contrajo en 50% entre 1989 y 1993, las exportaciones cayeron en 79% y las importaciones en 75%. El deficit presupuestario se triplicó y el estándar de vida de la población declinó abruptamente. En Cuba, se conoce este período de austeridad como el “period especial de tiempo de paz”. Ante tal reto, se realizaron algunos ajustes menores, como leyes de inversión extranjera más liberales y la apertura de pequeñas empresas reguladas.
 
La hostilidad tradicional de la Guerra Fría entre Cuba y los Estados Unidos continuó sin cambios durante los 1990s, y la imigración ilegal de cubanos hacia Estados Unidos siguieron siendo temas sensibles. Mientras que la economía cubana hacía implosion debido a la falta de los generosos subsidios soviéticos, la imigración ilegal se convirtió en un problema creciente. La crisis de los balseros de 1994 se volvió en la ola más significativa de inmigrantes ilegales cubanos desde 1980, cuando 125,000 personas abandonaron la isla.
 
En 1996, el Congreso estadounidense aprobó la ley Helms-Burton, que introdujo reglas más severas para las negociaciones con Cuba, y profundizó las sanciones económicas. Esta ley llevó a que los Estados Unidos fueran condenados internacionalmente por su política respecto de Cuba, al imponer sanciones en contra de otras naciones, empresas o individuos que hicieran negocios con Cuba. La postura de los Estados Unidos frente a Cuba se endureció cada vez más, como lo demuestran los nombramientos de varios prominentes cubano-americanos en la administración de George W. Bush. Sin embargo, como resultado de la presión de los países europeos, los Estados Unidos debieron suspender provisionalmente la aplicación de la ley Helms-Burton, y en su lugar buscaron incrementar la presión sobre el gobierno Cubano al incrementar su apoyo a los disidentes domésticos, nuevos esfuerzos por difundir mensajes pro estadounidenses por medio de la radio y televisión en Cuba, aunque sin éxito.
 
A principios del 2002, la administración Bush empezó a intentar aislar a Cuba de los demás países latinoamericanos que le han sido tradicionalmente favorables, pero Cuba ha logrado mantener sus relaciones comerciales y diplomáticas con sus socios latinoamericanos. Aunque la visita exitosa del ex presidente Jimmy Carter a La Habana en mayo del 2002 llevó consigo esfuerzos renovados por levantar el embargo, el presidente Bush se opuso y en su lugar buscó la forma de reforzar la prohibición de viajes de estadounidenses a Cuba. En enero del 2004 canceló las charlas de inmigración con La Habana que habían sido mantenidas de forma bianual durante una década. En mayo del 2004, apoyó nuevas propuestas para limitar la cantidad de remesas que los inmigrantes cubanos pueden enviar a sus familias en Cuba y para restringir la cantidad de visitas que los cubanos que viven en los Estados Unidos pueden realizar a la isla. Cuba respondió estrechando sus relaciones con China y Corea del Norte.
 
En años recientes, la política cubana ha estado dominada por una campaña gubernamental que tiene como mira las características negativas del sistema socialista, como la “indisciplina” (por ejemplo, el robo de propiedad pública y privada, ausentismo, y delincuencia), contra la corrupción, y contra la negligencia. Bajo esta campaña, se presentaron cargos de indiscipline contra un miembro del Partido Comunista Cubano, lo cual resultó en su destitución en abril del 2006.

Transición del poder a Raúl Castro

El 31 de julio del 2006, Fidel Castro, hospitalizado por una enfermedad, transfirió el poder provisionalmente a su hermano, el general Raúl Castro Ruz, primer vicepresidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros y Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Esta transferencia del poder sin precedentes y la lenta recuperación del líder cubano hicieron creer al mundo que el final de la era de Castro se acercaba, sin embargo, en febrero del 2008 Fidel Castro anunció su renuncia como Presidente de Cuba, y el 24 de febrero su hermano Raúl Castro fue electo como el nuevo Presidente. En su discurso de aceptación, Raúl Castro prometió que algunas de algunas restricciones serían removidas, y en marzo del 2009 Raúl Castro destituyó a algunos de los antiguos oficiales de su hermano.
 
El 3 de Junio de 2009, luego de 47 años, la Organización de Estados Americanos adoptó una resolución para terminar con la prohibición de membresía a la OEA. De acuerdo con la resolución, la membresía completa no sería otorgada hasta que Cuba adoptara las prácticas, propósitos y principios de la OEA, pero los líderes cubanos han repetido en varias ocasiones que no están interesados en unirse a la OEA, y Fidel Castro volvió a insistir en ello tras el anuncio de la resolución.

En abril del año 2010, el gobierno cubano aprobó un paquete de 313 reformas económicas, entre las cuales se permiten los viajes al extranjero, la compra-venta de automóviles y viviendas, mayor autonomía para las empresas estatales, medidas para impulsar la inversión extranjera, la eliminación de la doble circulación monetaria, el levantamiento de las restricciones para que los particulares puedan crear pequeños negocios y cultivar tierras por su propia cuenta. 


 
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