Bandera cubana La Habana, Cuba - Embajada de Cuba
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Música cubana

La música y el baile son los 2 pilares de la cultura cubana. No importa en qué lugar de la isla se encuentre, será absorbido por ritmos cautivadores y sensuales que palpitan en el universo mágico de la música afro-cubana.

Cuba dejó su huella musical en el siglo XX por su extraordinaria paleta de músicas y bailes: rumba, punto, tonada, danzón, son, batanga, bolero, changuí, guajira, mambo, cha-cha-cha, pachanga, songo, salsa, etc. Son el fruto de la promiscuidad tropical copiosamente aromatizada con las tradiciones españolas y africanas.
 
La música y el baile son los 2 pilares de la cultura cubana. No importa en qué lugar de la isla se encuentre, será absorbido por ritmos cautivadores y sensuales que palpitan en el universo mágico de la música afro-cubana.

El nacimiento de la música criolla

No es sino hasta mediados del siglo XIX que se crean ritmos originales en Cuba. De acuerdo con el historiador Alejo Carpentier, en su obra "La música en Cuba", la falta de creatividad de los colonos españoles se debe a la febril resistencia espiritual y física de la población indígena.
 
Aunque la música indígena carece de influencia, el aporte africano es importantísimo. Por una parte, los esclavos adaptaron rapidamente los cantos y bailes enraizados en sus culturas a los instrumentos musicales de los españoles. Y por otra parte, Cuba sufrió de una escasez crónica de músicos blancos profesionales debido a que los burgueses criollos prefirieron consagrarse a profesiones más "nobles", por lo que los artistas negros pudieron incorporar sus ritmos y ceremonias rituales africanas, enfatizando el sentido de la percusión a los instrumentos musicales europeos, o bien experimentando con sus herramientas cotidianas con fines musicales.

Melodías europeas... ritmos africanos

Muchas culturas se fusionaron en un crisol en el que la música de los españoles y franceses se enriquecieron considerablemente con los poliritmos africanos.

Las danzas de salón francesas

La contradanza es una danza llevada por los franceses a Santo Domingo y posteriormente a Cuba, a finales del siglo XVII, la cual da nacimiento a una importante corriente musical en la isla. Las figuras ejecutadas, en las cuales los danzantes se acercan y alejan en una especie de combate amoroso, hacen tal eco a los temas africanos que suscitan una pasión inmediata. La contradanza se convierte rápidamente en el primer género musical de la isla, y dará nacimiento a la danza, la habanera y el danzón.
 
Se dice que el danzón aparece en 1877 en Matanzas. Esta forma derivada de la contradanza es ejecutada por la pareja con un ritmo binario. Hasta los años 1920s, el danzón es la música cubana por excelencia. Las charangas, orquestas de danzón, se enriquecen con una flauta, violines y no dudan en dotarse de varios platos de cobre. En los años 1940s, el danzón evoluciona al mambo, que adquiere sus líricas nobles gracias a Pérez Prado a partir de los años 1950s. Durante esa misma década, nace el no menos famoso cha-cha-cha, cuyo nombre singular simplemente evocaría el ruido de los pasos de los bailarines. La ola de mambo y de cha-cha-cha trascenderá más allá de Cuba, llegando a toda América y Europa.

El son, maridaje entre España y el continente negro

Otra rama musical nació de la fusión de las culturas española y africana. La música cubana contemporanea -así como la salsa- tiene sus cimientos en el son, género popular surgido en la región oriental de la isla a finales del siglo XIX. Esta forma musical combina la métrica de las canciones españolas y los esquemas de alternación de solos y coros característicos de las tradiciones africanas. Su particularidad es también de reservar a las voces la melodía mientras que los instrumentos marcan el ritmo. Incluso la guitarra posee una función más rítmica que melódica. A partir de los años 1920s, el son se enraíza rapidamente en los barrios negros de La Habana. Muchas variantes surgen de ahí, como el son montuno, derivado de la guajira.
 
Salidos de la provincia oriental, los trovadores, acompañados por sus guitarras, contribuirán de manera importante a la difusión del son en la capital cubana. Harán lo mismo con otros géneros de origen español como la alegre guaracha o el bolero lánguido. Desde los años 1920s, las formas predominantes de sones son los sextetos, formados por dos cantantes (uno con los claves, el otro con las maracas), un tres (guitarra de 3 cuerdas dobles), una guitarra, un contrabajo y un bongó. Posteriormente, los grupos se transforman en septetos, que cuentan con una trompeta, y así continuarán ampliandose con el paso del tiempo.

La Rumba

Surgida de cantos y percusiones, inspirada en un baile de la fertilidad de origen bantúm de donde proviene su movimiento de cadera (vacunao) característico, la rumba nace en los barrios populares de La Habana y de Matanzas a finales del siglo XIX. Se compone de tres estilos: la columbia, el guaguanco y el yambu. La columbia, ejecutada por los hombres, es física y acrobática. El guaguanco, lleno de vacunaos sugestivos, enciende a las parejas en un baile erótico y sensual en el que se encienden por el roce de sus cuerpos. El yambú en cambio es la forma más lenta, principalmente para los bailarines de mayor edad.
 
Alejo Carpentier asocia la rumba a una atmósfera que describe así: "Que una mulata se ponga a mover su cuerpo sensualmente a 2 pasos de su pareja, y todos los presentes sigan el ritmo con sus palmas". 

Mambo y cha-cha-cha

El mambo que invadió la América de los años 1940s nació en Mexico, bajo la tutela del pianista cubano Damaso Péres Prado. Al igual que los conjuntos de jazz de la época, formó su Big Band con una batería de percusión y una imponente sección de instrumentos de viento.
 
La fuerte competencia entre los rivales Machito, Tito Puente y Tito Rodríguez logran convertir los escenarios de Nueva York completamente en mambo con sus poderosas presentaciones. 
 
En la Habana, Beni Moré y Bebo Valdés construyen sus locas leyendas cuando llega la ola del cha-cha-cha. Derivada del danzón, este nuevo estilo creado por Enrique Jorrín, se une al mambo para conquistar las pistas de baile del mundo entero. En los años 1950x, la hegemonía planetaria de la música cubana es consumida en todo el mundo gracias a una gran cantidad de reconocidos cantantes, como Celia Cruz y Alfredo Rodriguez.

Post revolución

Los compositores cubanos no dejan de enriquecer la música afro-cubana, combinando sin cesar los nuevos ritmos musicales.
 
Los años 1970s vieron aparecer la nueva trova, ligada al movimiento de canción protesta de América del Sur. Nombres como Pablo Milanés o Silvio Rodriguez marcaron esta corriente, así como Carlos Varela, William Vivanco y Amaury Pérez.
 
En cuanto al jazz latino, su representante mas famoso es el pianista Chucho Valdés, que en 1973 forma el grupo Irakere, covirtiendose en el modelo cubano de esta fusión entre jazz, rock y música tradicional cubana.
 
Siempre en los años 1970s, Juan Formell tiene una gran idea y forma el grupo Los Van Van, que se presenta en esecena con una guitarra eléctrica, un sintetizador y una batería, inventando el songo, una especie de danzón matizado con música pop. Su estilo influenciará las generaciones siguientes.

El reggaeton o cubaton

Una ola de reggaeton inunda la escena musical cubana desde Jamaica. Tal es su impacto que los cubanos se apropiaron del reggaeton y lo rebautizaron cubaton. Este estilo musical nació en los años 1990s y mezcla los ritmos de reggae, techno, salsa y rap de los años 1980s.
 
El reggaeton se convirtió en LA música de la juventud cubana: bailada en las discotecas de La Habana, escuchada sobre todo en las radios populares, terminó por alcanzar a todos los estratos de la sociedad. Considerado como un sub-género del rap del cual se apropia de los códigos de vestimenta y linguisticos, el reggaeton o cubaton se baila de manera caliente, mimetizando el acto sexual con el sonido de fondo de los bajos acompañados muchas veces de palabras machistas.

Salsa

Todo el mundo habla de la "salsa cubana" pero no se la escucha nunca. Y por una razón sencilla: no existe.
 
El término "salsa" apareció en Cuba en un son de 1929 dek cantante Ignacio Piñeiro (Echale salsita). Posteriormente, este nombre, que debería designar únicamente al género musical creado por los puertorriqueños de Nueva York a finales de los años 1960s, servirá de atajo para englobar una gran cantidad de estilos musicales latino americanos. Fuertemente inspirado del son cubano, la salsa tiene sus origenes en los ritmmos de la isla, y de ahí la confusión.
 
Después de considerar la salsa como un estilo más o menos degenerado de su música original, los artistas cubanos terminaron por adoptarla y creció en los medios cubanos de Nueva York, esparciéndose desde mediados de loa años 1970s. Entre los artistas mas destacados de la salsa cubana están Celia Cruz, Rubén Blades, Ray Barretto, Hector Lavoe y Johnny Pacheco.
 
Su éxito fue tal que para muchos, la música cubana es lo mismo que la salsa. En los años 1980s, toda la América hispanofona adopta la salsa.

Instrumentos de música cubana

El universo musical afro-cubano está dominado por las percusiones. La conga (tumbadora), tambor ubicado generalmente entre las piernas, provee el ritmo base. El bongó, que consiste en dos pequeños tambores de diferente tamaño entrelazados, se ubica en las rodillas. Los timbales consisten en dos cajas claras fijadas en un pie al que se agregan campanillas.
 
No olvidemos los claves, esos "palos musicales" que son la verdadera piedra angular de la música cubana. Uno de esos pedazos de madera dura golpea al otro, que se sostiene en el hueco de la mano, con ese sonido metálico tan característico de la música cubana. Este instrumento es la base rítmica del son y de la salsa.
 
Agreguemos al guiro, una calabaza acanalada raspada con un palo y las maracas llenas de granos. En las ceremonias de santería, se utilizan 3 tambores batá, que llevan cada uno un nombre, del más pequeño al mas grande: okónkolo, itótele e iyá, considerado como la madre de los tambores.
 
Musica cubana
 
Entre los incontables instrumentos que podemos encontrar en las agrupaciones cubanas (trompeta, saxofón, piano, batería, contrabajo, violí, flauta, etc) podemos destacar el tres, una increible guitarra de 3 cuerdas dobles originaria del este de la isla, o la corneta china, pequeña trompeta importada por los antiguos migrantes chinos, y que está muy presente en la música del carnaval de Santiago.

 
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